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Bartolomé, Efraín: poema 12 en Cuadernos contra el Ángel

Uno ama
Es amado
Saca rosas rojísimas de la piedra más negra
Vive en resumen

Ríe

Cultiva su jardín en las tinieblas


Uno no necesita más tiempo
quemándose a su paso como una hoguera suave
marchando pues al ritmo de la sangre
sobre las tarde tibias y empedradas

Pero un día conoce la temperatura del deseo

Uno la ama toda la tarde bajo la tempestad

Un día sus labios quema con dulcísimo sol el hombro de uno

Una noche la sueña: cruza con ella ríos inesperados

Uno ya no es el mismo
Mira su rostro en el espejo redondo de su vino:
en el espejo donde uno se disuelve

Se hace pequeño el mundo

Ya no le alcanza el aire

el día

la luna de antes


Uno despierta un día sobre el lecho de siempre y se encuentra más solo

Uno se pone triste de repente

Uno se ve las manos en la luz: algo les falta

Uno siente sus brazos vacíos su hombro sin peso

Uno quiere de pronto tener alas

Uno no esta con uno en ningún lado

Uno

ya

es

Otro

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